Pon dos cucharaditas de mostaza en polvo en una palangana con agua caliente. Siéntate en una silla o un banco. Pon la palangana cerca del banco. Mantén las piernas en el agua durante 15 ó 20 minutos. Luego saca los pies del agua. Sécalos con una toalla seca, ponte las medias y acuéstate. Esto te dará un sueño profundo. Es también útil en casos de jaqueca, vértigo, reumatismo, fiebre, etc. Esto se usa en los pies también para controlar los resfríos.
La vida se ha vuelto muy compleja en estos días. La lucha por la existencia es muy extrema e intensa. Hay una competencia muy nociva en toda profesión. El problema del pan se ha vuelto muy difícil. Hay desempleo por todas partes. En estos días, sólo obtienen trabajo jóvenes brillantes con calificaciones extraordinarias y recomendaciones. Por lo tanto, se le impone al hombre moderno mucho esfuerzo mental y físico continuo mediante un trabajo diario agotador y un modo de vida insalubre.
La acción produce movimiento; los movimientos generan hábitos. El hombre ha adquirido muchos hábitos artificiales. Ha permitido que se pierdan los hábitos originales de la naturaleza. Ha generado tensión en muchos músculos y nervios por medio de hábitos incorrectos. Ha olvidado los primeros principios de la relajación. Tendrá que aprender lecciones del gato, el perro y el niño en la ciencia de la relajación.
Si practicas relajación, ninguna energía se desperdiciará. Estarás muy activo y enérgico. Durante la relajación, los músculos y nervios descansan. El Prana o energía se almacena y conserva. La vasta mayoría de las personas que no tiene un entendimiento completo de esta hermosa ciencia de la relajación, simplemente desperdicia su energía creando movimientos de los músculos innecesarios y poniendo los músculos y nervios bajo gran tensión.
Algunas personas sacuden sus piernas innecesariamente mientras están sentadas. Otros tocan Mridanga o Tabla (tambor) con sus dedos sobre la mesa cuando sus mentes están ociosas o distraídas. Otros silban. Algunos sacuden la cabeza. Otros dan golpecitos con los dedos en su pecho o abdomen. Así se disipa la energía mediante movimientos innecesarios de las diferentes partes del cuerpo, lo que se debe a la falta de conocimiento de los principios fundamentales de la ciencia de la relajación.
No confundas pereza con relajación. El hombre perezoso está inactivo. No tienen inclinación por el trabajo. Está lleno de letargo e inercia. Es lerdo, mientras que un hombre que practica relajación sólo descansa. Él tiene vigor, fuerza, vitalidad y resistencia. Nunca permite que se filtre ni la más mínima cantidad de energía. Realiza un trabajo maravilloso cuidadosamente en un tiempo mínimo.
Cuando quieres contraer un músculo para realizar una acción, se trasmite un impulso desde el cerebro al músculo a través del nervio. La energía o Prana viaja a través de los nervios motores, llega al músculo y hace que juntes sus extremos. Cuando el músculo se contrae, levanta el miembro que quieres mover. Entonces puedes realizar la acción fácilmente. Primero hay un pensamiento. Después toma la forma de acción por medio de la contracción de los músculos.
Supón que quieres levantar una silla; el deseo crea un impulso en el cerebro. El impulso es trasmitido a los músculos de los brazos desde el cerebro por medio de los nervios motores. Una corriente de Prana o energía se trasmite a lo largo de los nervios desde el cerebro. Los músculos se contraen y tú realizas la acción de levantar la silla. Similarmente llevas a cabo todas las otras acciones, ya sean conscientes o inconscientes. Si los músculos trabajan en exceso, se gasta más energía y sientes fatiga. Hay mucho desgaste por el uso en los músculos mediante el exceso de trabajo, el esfuerzo y la tensión debido al pesado gasto de Prana o energía.
Cuando realizas una acción conscientemente, se le da un mensaje a la mente y ésta obedece inmediatamente enviando una corriente de energía a la parte deseada. Un acto inconsciente se hace instintiva o mecánicamente. La mente no espera órdenes. Cuando un escorpión te pica un dedo, el dedo se retira de inmediato. No discutimos en este caso. Esto es un movimiento instintivo o mecánico.
Un hombre de naturaleza fácilmente irritable no puede gozar de paz mental. Su cerebro, sus nervios y sus músculos están siempre bajo alta tensión. A cada minuto, está gastando abundante energía muscular y nerviosa, y poder cerebral. Es un hombre muy débil aunque pueda estar dotado de fuerza física, porque pierde su equilibro mental con facilidad. Si realmente quieres gozar de paz imperturbable y deleite permanente, debes tratar de poseer una mente calma, controlada y equilibrada erradicando la preocupación, la ansiedad, el temor, la ira, los impulsos y los estímulos represores.
No ganas nada preocupándote innecesariamente y manifestando ira en vano. La ira pertenece a una naturaleza brutal. Produce verdadero daño al cerebro, la sangre y los nervios. No te beneficias en lo más mínimo manifestando ira. Repitiendo una acción, se forma un hábito en la mente. Si te preocupas frecuentemente, se desarrolla el hábito de preocuparse. Tu vitalidad y energía simplemente se consumen por medio de la preocupación, la ira y el temor. ¿Por qué deberías temer cuando todo es sólo tu propio Ser? Temor, ira y preocupación son productos de la ignorancia. Los músculos y nervios de una víctima de la ira y la preocupación están siempre en contracción y alta tensión.
La acción de un grupo de músculos puede ser controlada mediante la operación de otro grupo de músculos. Un impulso puede tratar de poner a un grupo de músculos en movimiento y tú puedes contrarrestar la acción de este grupo de músculos por medio de otro impulso represivo a través de otro grupo de músculos.
Si un hombre te insulta, enseguida saltas para golpearlo. Un impulso ya ha puesto en movimiento a un grupo de músculos. Tú puedes controlar este impulso por medio del discernimiento y la reflexión: “No gano nada golpeándolo. Es un hombre ignorante. No sabe lo que hace. Voy a perdonarlo”. Un impulso represor controlará de inmediato la operación del primer grupo de músculos por medio de otro grupo de músculos. Ese surgimiento de impulsos y contra-impulsos o impulsos represores causa gran tensión en nervios, músculos y cerebro. Muchas personas son esclavas de los impulsos; de allí que no gocen de paz mental. Son sacudidos de acá para allá.
La ciencia de la relajación es una ciencia exacta. Se puede aprender fácilmente. La relajación de los músculos es tan importante como la contracción de los músculos. Yo hago mucho hincapié en la relajación de la mente, los nervios y los músculos. La relajación es de dos clases, mental y física. Hay otra clasificación. Si relajas ciertos músculos de ciertas partes solamente, es relajación parcial. Si relajas todos los músculos del cuerpo entero y la mente, es relajación total.
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