https://fnff.es/actualidad/404169344/antonio-bahamonde-memorias-de-un-impostor-1.html
https://fnff.es/actualidad/157901392/antonio-bahamonde-memorias-de-un-impostor-2.html
Uno de los libros testimoniales que ha tenido más repercusión en la historiografía frentista actual es, y fue, sin duda alguna: “Un Año con Queipo de Llano. Memorias de un Nacionalista”, escrito por Antonio Bahamonde Sánchez de Castro, que llevaba como subtítulo: “Delegado de prensa con Queipo de Llano hasta Enero de 1938”[1] . (...).
También aportaba este libelo, como novedad, varias copias fotostáticas de documentos personales del propio autor que acreditaban su estancia en el campo rebelde entre octubre de 1936 y agosto de 1937. (...)
El embajador del Frente Popular en México, Félix Gordón Ordás, llegó a decir que se trataba del «documento más contundente sobre lo que es el fascismo criminal y arrasador de la España Negra»[3].
Las sucesivas ediciones no se harían esperar allende las fronteras. Si en un principio este folleto vería la luz en el verano de 1938 en Barcelona con un precio inicial de venta al público de 15 pesetas[4] , su primera repercusión editorial tuvo lugar en Francia, gobernada por otra suerte de coalición frentepopulista. (...).
Si eso ocurría fuera de nuestras fronteras, la difusión interna no le iba a la zaga en gozo. Aprovechando los talleres requisados, es decir, robados a los Luca de Tena, la revista quincenal (ahora frentepopulista) Blanco y Negro obtuvo autorización para publicar íntegramente el libro donde se enumeraban «los desmanes de los fascistas». (...).
Más recientemente, en el año 2005, la editorial Espuela de Plata realizaba una reedición de este libro incluyendo dos escritos más bajo un solo volumen y con prólogo del profesor socialista Alfonso Lazo. Ya en la portada desaparece el subtítulo “Delegado de prensa con Queipo de Llano hasta Enero de 1938” (no olvidemos este dato). (...).
¿Quién fue Antonio Bahamonde?
Antonio Bahamonde Sánchez de Castro, cabe decir, fue un personaje casi anónimo y totalmente enigmático. Salvo en dos apariciones editoriales (el libro que estamos comentando y otro posterior, editado en México en noviembre de 1940 en obra colectiva y en calidad de autor corporativo de “México, es Así”), no volvió a dejar rastro alguno por las librerías. (...)
Ha sido, por tanto, muy complicado averiguar datos biográficos y recabar información sobre este madrileño, nacido en la capital de España el 4 de junio de 1896, hijo de Ángel y de Carmen[12], que se autoproclamaba como fervoroso católico practicante de misa de domingo (su tío Vicente Santiago Sánchez de Castro llegó a ser Obispo de Santander[13]) , apolítico, burgués acomodado y padre de familia ejemplar, y que sin embargo no era más que un impostor y un embaucador al servicio del Frente Popular.
De la escasa información biográfica, sin embargo, se desprende fehacientemente que Antonio Bahamonde Sánchez se hallaba fuertemente vinculado con la Barcelona de preguerra. Allí se desplazó a trabajar en la década de los veinte del siglo pasado y allí se casó con la también madrileña Emilia Quintana el 22 de marzo de 1926. (...).
Al año siguiente, 1927, al parecer marcha a Sevilla al cobijo de su tío Manuel Sánchez de Castro, Catedrático de Derecho Natural en la Universidad de Sevilla. Antonio Bahamonde figura entonces como vecino residente en la Calle Marqués de Paradas, nº 4. En el plano laboral, se ha convertido en titular de una imprenta en la calle Álvarez Quintero nº 68, al frente de cuyo negocio, que explota convenientemente, le sorprende el alzamiento del julio de 1936.
https://fnff.es/actualidad/157901392/antonio-bahamonde-memorias-de-un-impostor-2.html
Uno de los libros testimoniales que ha tenido más repercusión en la historiografía frentista actual es, y fue, sin duda alguna: “Un Año con Queipo de Llano. Memorias de un Nacionalista”, escrito por Antonio Bahamonde Sánchez de Castro, que llevaba como subtítulo: “Delegado de prensa con Queipo de Llano hasta Enero de 1938”[1] . (...).
También aportaba este libelo, como novedad, varias copias fotostáticas de documentos personales del propio autor que acreditaban su estancia en el campo rebelde entre octubre de 1936 y agosto de 1937. (...)
El embajador del Frente Popular en México, Félix Gordón Ordás, llegó a decir que se trataba del «documento más contundente sobre lo que es el fascismo criminal y arrasador de la España Negra»[3].
Las sucesivas ediciones no se harían esperar allende las fronteras. Si en un principio este folleto vería la luz en el verano de 1938 en Barcelona con un precio inicial de venta al público de 15 pesetas[4] , su primera repercusión editorial tuvo lugar en Francia, gobernada por otra suerte de coalición frentepopulista. (...).
Si eso ocurría fuera de nuestras fronteras, la difusión interna no le iba a la zaga en gozo. Aprovechando los talleres requisados, es decir, robados a los Luca de Tena, la revista quincenal (ahora frentepopulista) Blanco y Negro obtuvo autorización para publicar íntegramente el libro donde se enumeraban «los desmanes de los fascistas». (...).
Más recientemente, en el año 2005, la editorial Espuela de Plata realizaba una reedición de este libro incluyendo dos escritos más bajo un solo volumen y con prólogo del profesor socialista Alfonso Lazo. Ya en la portada desaparece el subtítulo “Delegado de prensa con Queipo de Llano hasta Enero de 1938” (no olvidemos este dato). (...).
¿Quién fue Antonio Bahamonde?
Antonio Bahamonde Sánchez de Castro, cabe decir, fue un personaje casi anónimo y totalmente enigmático. Salvo en dos apariciones editoriales (el libro que estamos comentando y otro posterior, editado en México en noviembre de 1940 en obra colectiva y en calidad de autor corporativo de “México, es Así”), no volvió a dejar rastro alguno por las librerías. (...)
Ha sido, por tanto, muy complicado averiguar datos biográficos y recabar información sobre este madrileño, nacido en la capital de España el 4 de junio de 1896, hijo de Ángel y de Carmen[12], que se autoproclamaba como fervoroso católico practicante de misa de domingo (su tío Vicente Santiago Sánchez de Castro llegó a ser Obispo de Santander[13]) , apolítico, burgués acomodado y padre de familia ejemplar, y que sin embargo no era más que un impostor y un embaucador al servicio del Frente Popular.
De la escasa información biográfica, sin embargo, se desprende fehacientemente que Antonio Bahamonde Sánchez se hallaba fuertemente vinculado con la Barcelona de preguerra. Allí se desplazó a trabajar en la década de los veinte del siglo pasado y allí se casó con la también madrileña Emilia Quintana el 22 de marzo de 1926. (...).
Al año siguiente, 1927, al parecer marcha a Sevilla al cobijo de su tío Manuel Sánchez de Castro, Catedrático de Derecho Natural en la Universidad de Sevilla. Antonio Bahamonde figura entonces como vecino residente en la Calle Marqués de Paradas, nº 4. En el plano laboral, se ha convertido en titular de una imprenta en la calle Álvarez Quintero nº 68, al frente de cuyo negocio, que explota convenientemente, le sorprende el alzamiento del julio de 1936.
Es entonces cuando, gracias a su amistad con uno de los primeros sublevados de esa ciudad, el capitán López Diéguez, consigue no sólo el suministro del material de oficina de la II División, sino además el monopolio de sus publicaciones, fundamentalmente pasquines y panfletos con los que inundar el frente y la retaguardia enemiga. Además, suministraba el material de oficina de la División.
Con tales antecedentes de colaboración interesada, el 2 de octubre de 1936 se afiliaba a las Milicias Nacionales. En ese mismo mes, merced otra vez a un comandante, con el que traba afinidad, lograba ser nombrado Delegado de prensa y propaganda de la II División con sede en Sevilla.
Su ámbito de radio abarcaba toda la Andalucía occidental y la provincia de Badajoz. Hay que advertir que en su panfleto, lleno de minúsculos detalles tan al gusto de Stendhal[14], es de lo más difuso con respecto a las fechas de su incorporación al Alzamiento y su marcha de España.
Desde luego no sería el primer ni ultimo intruso que se coló en la II División controlada por el General Republicano Queipo de Llano pues como expresan Antonio Olmedo y José Cuesta Monereo:
«Ya en los primeros días iniciales del Alzamiento pudo entrar y salir a su antojo, en el despacho de la Gavidia, el Jefe de las células comunistas organizadas en la Comandancia de Carabineros de Sevilla. También ganó su confianza un tal Antonio Bahamonde y Sánchez de Castro que se pasó a zona roja luego de haber desempeñado durante mucho tiempo el cargo de Jefe de Propaganda cerca de don Gonzalo»[15]. (...)
Estimamos que nuestro sujeto de estudio no debió de ser ajeno en modo alguno al oportunismo político que se le brindaba, si con ello además de pingües beneficios, lograba salvar la vida y vivir como emboscado todo el tiempo que permaneció en la zona nacional. No a otra cosa induce su innegable trayectoria posterior. Ni por supuesto el cúmulo de embustes, medias verdades y mentiras claras con la que adorna sus relatos.
Relato en el que, por otra parte, para alejar cualquier sospecha de inverosimilitud, incluye una confesión de protagonismo en primera persona tan falsa como su –ya mencionada- confesión de fe religiosa.
Dice textualmente en su libro: «Todo lo que en este libro se relata, lo he vivido. No me refiero nunca a hechos que me dijeran sino a lo que he visto y comprobado. Lo que relato sin haberlo visto personalmente, lo sé por haberlo oído a sus autores directamente, o por haber tenido noticias fidedignas en los despachos oficiales».
Él miente y lo sabe. En este trabajo demostraremos que este amigo de los Cenetistas: ni vivió, ni vio, ni comprobó y ni oyó muchas de las noticias que relata en su libelo. Como comprobaremos la gran estafa de Antonio Bahamonde reside más en lo que oculta que en lo que escribe.
Prosigamos, cuando destierran aquel a Badajoz como Delegado Provincial de Prensa y Propaganda , el negocio se le viene abajo y -¡oh! qué casualidad- es cuando le viene esa repentina conversión frente-populista. (...)
Ha llegado el momento de desmochar las mentiras que nos contó el Señor Bahamonde y desenmascararlo.
...
...
Vamos a contar mentiras, tralará…
Bahamonde nos engañó de forma astuta. Escogió y manipuló las pruebas de forma malintencionada. Como un artesano de la impostura se aplicó en el invento con sumo cuidado por lo que había que resolver el complicado acertijo desde la raíz misma.
Uno de los primeros indicios que me llevaron a pensar que estábamos ante un fraude como la copa de un pino me lo ofreció la acusación de asesino que hizo Bahamonde del famoso “Cura de Zafra “. Nos referimos a Juan Galán Bermejo que por otro lado hay que decir no había nacido en Zafra.
Bahamonde en su panfleto escribe: «conocía muy bien el pueblo y la canalla marxista que en el había, hizo fusilar a gran número de personas». Otros han llegado incluso a manifestar que realizó este “trabajo” personalmente. Durante la Guerra Civil se publicó un boletín de información católica De Rebus Hispaniae que trataba asuntos de la Guerra Civil relacionados con el clero. El jesuita Constantino Bayle reproduce casi en su integridad el informe que realizó el obispo de Badajoz, José María Alcalá y Alenda, sobre Galán Bermejo. Y en su número 23 del 1 de agosto de 1939 nos encontraremos con la respuesta dada por el propio capellán Juan Bermejo a toda la sarta de mentiras que Bahamonde vertió en su libelo contra él. Dando debida replica a las injurias expuestas por el exdelegado, el Capellán Galán Bermejo escribe sobre la entrada en Zafra:
«Mi actuación fue dedicarme a visitar algunas iglesias, que me llevaron la mayor parte de la mañana, especialmente la de San Miguel, en la que acompañado por varios vecinos, estuve recogiendo los ornamentos y varias imágenes que los rojos mineros de Huelva dejaron tiradas por los suelos. A las once de la mañana (7/08/1936) celebré la Santa Misa en la iglesia Parroquial con asistencia de las fuerzas de liberación de la ciudad y a las que el señor Cura Párroco… les agradeció, en nombre de todos los que con él compartieron los días de prisión, el beneficio del rescate».
Ésta fue su verdadera actuación en Zafra, él mismo certifica:
«No habiendo tomado parte alguna, ni directa ni indirectamente en las sanciones (fusilamientos) impuestas en dicha ciudad».
Y llegamos al famoso 14 de agosto de 1936 en Badajoz, donde sus detractores encontrarán el necesario caldo de cultivo para desvariar y atribuir a este sacerdote los hechos más innobles que un siervo del Señor pueda cometer en nombre de Dios. Uno de ellos, como no podía ser menos es Antonio Bahamonde, que tira de imaginación:
«Le pidió al padre (Galán) que le dejase ver la pistola que había usado en la catedral. Galán la mostró y dijo: “Aquí está. Esta pistola ha librado al mundo de más de un centenar de revolucionarios”. El cura de Zafra se encargó de marcar a quienes debían matar».
Desde luego entre las cualidades de Galán Bermejo no estaba la de la ubicuidad pues no podía estar al mismo tiempo abriendo la puerta de la Trinidad y descerrajando tiros dentro la Catedral de Badajoz. Aunque para el periodista Bahamonde esto importara más bien poco. Pues bien, ni una cosa ni la otra. Destinado como estaba en la Plana mayor de Badajoz, no entró en la ciudad hasta que la plaza fue totalmente tomada. Es decir, cuando entra este sacerdote en Badajoz los milicianos abatidos durante la batalla dentro la Catedral, a los pies de coro y no en el confesionario, ya habían muerto a manos de un defensor de la catedral.
Como vemos, se van acumulando las barbaridades sin aportar un solo dato contrastado, sino que está todo basado en las especulaciones más variopintas y peregrinas. Realmente, la actuación de este sacerdote en Badajoz fue muy distinta. Según el mismo expresa: «Tres días de estancia. Celebró una misa, actué en mi ministerio con heridos y muertos en campaña. Administré extremaunción y de mi actuación en la capital de mi Obispado ya tiene informe mi señor Obispo».
Con respecto a la afirmación realizada por Bahamonde sobre los supuestos excesos que este sacerdote protagonizó en Granja de Torrehermosa (Badajoz) en septiembre de 1936, el exdelegado mete la pata hasta el corvejón dejando volar nuevamente su imaginación y afirmando de forma contundente que el “Cura de Zafra” le había dicho:
«Cuando conseguimos entrar, encontré metidos en una cueva a cuatro hombres y una mujer joven que estaba herida. Les quite dos pistolas que tenían, aunque sin municiones, hice cavar la fosa y les enterré vivos para escarmiento de esa ralea».
Falso de toda falsedad, primero porque esta localidad pacense fue ocupada el 26 de septiembre de 1936 por fuerzas Regulares al mando del teniente coronel Gómez Gobian, y por lo tanto en esta fecha tan temprana el “cura de Zafra” no estaba por estas lindes. Además, para más inri, las fuerzas de la Legión no tomaron parte en la toma del pueblo. Ese día el páter estaba realmente en Bargas (Toledo). Y, segundo, porque cuando realmente Juan Galán Bermejo estuvo en Granja de Torrehermosa fue el 7 de octubre de 1937. Es decir, si la historiografía de combate hubiese confrontado la información que nos proporciona Bahamonde con la de la hoja de servicios del Páter legionario habrían comprobado que el “Cura de Zafra “no podía estar en Granja de Torrehermosa en septiembre de 1936, como afirmaba Bahamonde, pues en dicha fecha estaba en el frente Madrileño.
Por lo tanto, es imposible que esa conversación se entablara, pues el supuesto encuentro con Galán Bermejo se produjo según el autor de Un Año con Queipo en Badajoz en ¡agosto de 1937! TRES MESES ANTES de la fecha en que realmente estuvo el Capellán en Granja de Torrehermosa.
Pero es que el tema es aún más grave pues como comprobaremos más tarde Bahamonde es imposible que hablara personalmente con el Páter Galán de los sucesos de Granja de Torrehermosa.
El 14 de agosto de 1937, con ocasión de la celebración de la toma de Badajoz, Juan Galán Bermejo estaba en esta ciudad de frontera, donde pronuncio unas breves palabras ante la multitud que abarrotaba la plaza de San Juan. Por aquellos azares de la vida, ese día, se encontrará con Antonio Bahamonde. Este hecho dará lugar a que el exdelegado tire nuevamente de imaginación para convertir, seguramente, un hola y un adiós en una conversación larga y tendida con el Capellán donde según Bahamonde llega a compartir hasta unas cervezas. Según palabras de Galán Bermejo:
«No me lo ha presentado nunca el señor Gobernador de Badajoz, ni tengo la menor idea de haber hablado en ocasión alguna con dicho señor exdelegado, ni en esta ciudad (Badajoz) ni en otra parte».
Con todo lo dicho, no seré el único que opina que la historia sobre el Cura de Zafra contada por el exdelegado resulta cuanto menos increíble. El historiador valenciano Hugo García es de mi misma opinión[16].
El buen católico, de misa de domingo y mesa bendecida, no cumplía con uno de los principales mandamientos de la religión católica. El octavo mandamiento dice “no levantar falso testimonio ni mentir“. Es decir mentía a sabiendas en pro de su causa que era, por ende, la causa del Frente Popular. (......)
Los datos cronológicos de su huida no cuadran con su testimonio
(...)
Empecemos analizando los pocos datos aportados por los historiadores e investigadores. El historiador extremeño José María Lama expresa que Bahamonde estuvo en zona leal hasta mediados de 1937, después se contradice así mismo y nos expresa que Antonio Bahamonde había sido Delegado de Propaganda de Queipo de Llano hasta enero de 1938[18]. Por lo tanto esta fuente no nos es de mucha utilidad.
Montse Armengou y Ricard Belis emulan a Don Ricardo de la Cierva y precisan que Bahamonde fue delegado de prensa y propaganda de Queipo de Llano hasta septiembre de 1937[19]. Efectivamente este trío tiene razón pero no dan argumentos de cómo, cuándo y dónde.
El 1 de octubre de 1938 el periodista granadino del Frente Popular Fabián Vidal [20] nos pone definitivamente sobre la pista:
«Ha sido jefe de Propaganda y Prensa en Sevilla desde el Verano de 1936 al verano de 1937. Su libro es la acusación más concreta lanzada contra los traidores desde que Ruiz Villaplana publicó el suyo»[21].
Solo había que localizar los documentos que confirmaran esta información que por sí misma desmonta el libelo de Bahamonde.
Lo primero que hay que decir es que Antonio Bahamonde no fue Delegado de Prensa y Propaganda hasta septiembre de 1937 pues fue destituido de su cargo en junio de 1937 y nombrado Delegado Provincial de Prensa y Propaganda en Badajoz, en otros documentos aparece como Delegado Gubernativo o Delegado Provincial de Prensa y Propaganda en Badajoz hasta que huyó de España a finales de agosto de 1937. Este dato es muy importante pues los historiadores de turno siempre han asumido que estuvo desempeñado el puesto de Delegado de Prensa y Propaganda de la II División durante mucho más tiempo, exactamente desde julio de 1936 hasta Enero de 1938. Pues bien ni una cosa ni la otra. Primero porque ,como hemos expuesto, no se incorporó a la II División en julio de 1936 sino cuatro meses más tarde y después porque Bahamonde fue sustituido como Delegado de Prensa y propaganda de la II División en junio de 1937.
(...)
La cronología de su huida al extranjero será clave para desentrañar su gran engaño. Según él, llevaba una misión especial encargada por Queipo que debía tratar en Berlín personalmente.
Para ello se trasladó a Lisboa el 23 de agosto de 1937 pero después de un contratiempo no pudo embarcar y regresó a Sevilla. Su pensamiento era dejar la España Nacional, costara lo que costara, así que de nuevo viajó a Lisboa el 30 de agosto.
Esta vez viaja con su primo Pedro Quiñones Sánchez de Castro[22].En su libro vuelve a mentirnos en cuanto a su salida de España. De forma poco clara expresa textualmente:
«Hay que tener en cuenta, que salí del territorio después de la toma de Gijón y del hundimiento total del frente del Norte. Por lo tanto antes de la reconquista de Teruel por los gubernamentales».
Como hemos visto, si llega a Lisboa el 30 de agosto de 1937, ¿cómo es posible que saliera del territorio después de la toma de Gijón, que se produjo el 21 de octubre de 1937?
Y como la fecha tampoco le cuadra, pues había que engordar el libro con más muertes y sangre a cargo de los falangistas, nos suelta que se marchó poco antes de la toma de Teruel por los Frente populistas. Hay que recordar que la batalla por Teruel tuvo lugar entre diciembre de 1937 y Enero de 1938.
Es decir, en su libro mete de matute más de cuatro meses de estancia con los alzados y en que salvo que fuera Sor María Jesús de Agreda no podía estar a la vez en España Nacional, Bélgica y la España del Frente Popular. Increíblemente, él lo consiguió.
Y este es el libelo que nos quiere hacer pasar la historiografía de combate como un testimonio fiable escrito desde la más profunda honestidad cristiana ¡Ja!
(...)
... prosigamos con su viaje. Estuvo en Lisboa desde el 30 de agosto hasta que embarca el 3 de septiembre de 1937 en el vapor alemán Ussukuma de la flota Deutsche Afrika-Linien que hacía la ruta Hamburgo con escala en Rotterdam[23].
Con buen tino, y poniendo en evidencia al propio Bahamonde, el prestigioso historiador extremeño Don Francisco Espinosa Maestre nos explica que desde Lisboa pudo pasar a Zona controlada por el Frente Popular[24]. Pero no vayamos tan rápidos pues es necesario conocer cómo llegó a Barcelona a principios de 1938.
Desembarcó el 4 de septiembre de 1937 en el puerto holandés de Rotterdam[25]. Como cualquier extranjero que llegaba a Holanda necesitaba inscribirse en un hotel para poder viajar por el país. Él lo hace en el hotel Midi. Alegó que necesitaba marchar a Alemania en coche para realizar un proyecto de propaganda del bando nacional. Ese mismo día se dirigió a Bruselas (Bélgica). En la División Central de Policía diligenció toda la documentación de su nueva carta de identidad (nº175137) ante los servicios de Seguridad del país que le convalidó su pasaporte[26]. (...)
Evidentemente antes de buscar refugio en Bélgica, el ya exdelegado de prensa y propaganda, puso a salvo a su familia en la zona controlada por el Frente Popular.
No hay que olvidar que viaja junto a su primo Pedro Quiñones y ambos alegaron ante la policía que desean residir en Bélgica durante de dos o tres meses a la espera de la llegada de sus respectivas esposas. Emilia Quintana esposa de Antonio Bahamonde se había quedado en Barcelona donde vivía en la calle Hospital, nº69 del distrito de la Ciutat Vella. También expresaron que su deseo inmediato era viajar a Cuba. Ambos lo conseguirían pero mucho meses más tarde. Durante su estancia en Bruselas Antonio Bahamonde estuvo empadronado en una casita del Boulevard du Midi, nº127.
Otra de las falsedades que han corrido como la pólvora es expresar que estas memorias fueron escritas desde el exilio. (...). Sin embargo es la propia prensa republicana del momento la que nos clarifica, meridianamente, en donde y quien cocinó este libro:
«Ya en lugar seguro (Barcelona), Bahamonde se ha reencontrado con sus recuerdos alucinantes… La SUBSECRETARIA DE PROPAGANDA DE LA REPÚBLICA HA HECHO CON ESTAS MEMORIAS UN SUGESTIVO LIBRO que acaba de aparecer… la Subsecretaria de propaganda ha prestado un gran servicio a la causa republicana»[29]. (...)
Es más, el ABC Madrileño nos especifica hasta la fecha de regreso a España:
«Este hombre ha salido de la zona nacionalista con toda su documentación completa y ha podido regresar hasta el 20 de agosto (1938) ultimo»[30].
Veamos retazos de su estancia en Cataluña .En Manresa es obsequiado con un ramo de flores por los niños de la localidad. En Barcelona visita un Hospital lleno de enfermos y mutilados que le causa gran impresión. En una cantina ve a niños muertos de hambre con raquitismo que no recibieron el desayuno porque la cantina era sólo para los niños menores de cinco años de edad. Por las calles de la ciudad condal ve anunciado la película “La Fiera de mi niña” interpretada por Katherine Hepburn y Cary Grant, y le sorprende los pocos carteles “políticos" que cubren la ciudad. Encuentra las iglesias vacías con las puertas tapiadas; la Catedral expoliada sin sus imágenes, el techo de la nave está dañado por un bomba, en unos de los ataques aéreos[31]. (...)
A finales de agosto de 1938 el periodista Genil de la gaceta La Vanguardia lo sitúa en Francia «Ahora, este antiguo ayudante del jubilado speaker sevillano está en Francia»[32].
(...)
Su destino inicial era México por ser «un país libre y hablarse español»[35] pero antes hizo escala en Estados Unidos para hacer algunos “bolos” propagandísticos a favor del Frente Popular y donde abraza abiertamente la causa gubernamental. (...).
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La mentira como arma revolucionaria
En el libro de Montse Armengou y Ricard Belis “Las fosas del Silencio” exponen que el Obispo de Badajoz José María Alcaraz y Alenda publicó un artículo en el cual tachaba a Bahamonde de mentiroso y estafador, insinuando que se había exiliado porque había estado involucrado en el robo del dinero de una colecta[47]. Ese artículo se titulaba “Otro católico defensor de los rojos españoles[48].
Bahamonde se inventa nombres y nombra a un par de hermanos apellidados Burgos que habían realizado un álbum de fotos terrorífico con las crueldades cometidas por los “rojos”.
He intentado averiguar quiénes eran esos fantasmagóricos hermanos Burgos que trabajaban como fotógrafos para los servicios de Propaganda de la II División y no hay rastro de ellos.
Utiliza la hipérbole sin mesura e infla las cifras de manera exponencial. Pongamos este ejemplo: «hasta el momento que me embarque, ascendían los fusilados a la cifra de 150.000 solo en Andalucía y Badajoz».
También minimiza el holocausto cometido contra los religiosos españoles y llega a manifestar, sin pestañear, que en la zona controlada por el Frente Popular: «No se persigue a la religión católica .En España no se queman los templos del Señor ni se asesina sus ministros…». Con un par. Las casi 7000 víctimas religiosas asesinadas en el territorio republicano dan fe de ello.
Sobre los sucesos acaecidos en Badajoz utiliza los recortes de prensa para armar un relato imaginario que nunca existió:
«Badajoz fue conquistado el catorce de agosto de 1936, por los moros y el Tercio, auxiliados de manera eficacísima por las tropas portuguesas, principalmente la Guardia Republicana, que avanzando desde la frontera sobre la ciudad cogieron a los republicanos entre dos fuegos. Tuvieron muchísimas bajas. Una bandera del Tercio quedó desecha al intentar el asalto de la muralla».
A recortar noticias de los periódicos extranjeros es a lo que se dedicó el Delegado de Prensa y Propaganda durante su estancia en el feudo de Queipo de Llano. Ni una sola de las Banderas de la Legión que entraron en Badajoz tuvo una cantidad de bajas significativa y por supuesto Badajoz no fue atacado por fuerzas del ejército portugués.
Para no cansar más al lector expongo una pequeña muestra de las mentiras que nos proporcionó Antonio Bahamonde en sus memorias y que exponemos a continuación. Por supuesto hay muchas más. Juzguen Ustedes:
«En pleno día del mes de octubre de 1937….un camión con ocho guardias civiles…fue asaltado (entre Las Pajanosas y Santa Olalla). Mataron a los ocho guardias y quemaron el camión .YO PASE POR ALLÍ AL DÍA SIGUIENTE, EN MIS CONSTANTES VIAJES DE SEVILLA A BADAJOZ».
Recordemos, este señor cruzó la frontera portuguesa el día 30 de agosto de 1937 y no volvió jamás a España. ¿Cómo pudo mentir tan descaradamente?
«Yo que he pasado 18 meses recorriendo los pueblos, he presenciado muchísimos casos… y “tengo el convencimiento adquirido en 18 meses de que se pronunciarían ( los obreros, comerciantes, industriales, propietarios y hasta muchos militares) en contra del fascismo”».
Vamos, que este hombre vuelve a mentirnos. Bahamonde estuvo como Delegado de prensa y propaganda de la II División y como Delegado de Prensa de la provincia de Badajoz desde el mes de octubre de 1936 al 30 de agosto de 1937. Es decir que no llegó ni a un año “presenciando crímenes” de los fascistas y ahora nos quiere colar que estuvo 18 meses haciendo viajes por todos los pueblos de Andalucía y Badajoz. Ni sumando esos primeros cuatro meses en los que estuvo en Sevilla salen las cuentas.
Para acabar: «En mis últimos viajes por el territorio (septiembre de 1937) seguía viendo con frecuencia cadáveres en las carreteras».
Y yo le preguntaría a Don Antonio Bahamonde: ¿Cómo pudiste ver desde el exilio en Bélgica esos cadáveres? ¿Recuerda que saliste de España el 30 de agosto de 1937?
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