SHRI SWAMI SHIVANANDA
Nacido el 8 de septiembre de 1887, en la ilustre familia del Sabio Appayya Dikshitar y varios santos y sabios famosos, Shri Swami Shivananda tenía una aptitud natural para la vida dedicada al estudio y la práctica del Vedanta. Además, tenía un deseo innato de servir a todos y un sentimiento de unidad con toda la humanidad.
Su pasión por el servicio lo llevó a la carrera de medicina y pronto se inclinó hacia donde creyó que su servicio era más necesario. Malasya lo llamó. Anteriormente, había estado editando una revista de salud en la que escribía extensamente acerca de problemas de salud. Descubrió que lo que la gente más necesitaba era un conocimiento correcto. Por lo tanto, adoptó la difusión del conocimiento como su misión.
Fue justicia divina y una bendición de Dios para la humanidad el hecho de que el médico de cuerpo y mente abandonara su carrera y adoptara una vida de renuncia capacitándose para asistir al alma del hombre. Él se estableció en Rishikesh en 1924, practicó intensas penitencias y brilló como un gran Yogui, santo, sabio y Jivanmukta.
En 1932, Swami Shivananda fundó Shivanandashram. En 1936, nació la Divine Life Society. En 1948, se organizó la Yoga-Vedanta Forest Academy. Su finalidad fue la difusión del conocimiento espiritual y el entrenamiento de la gente en Yoga y Vedanta. En 1950, Swamiji emprendió una gira relámpago por India y Ceilán. En 1953, convocó a un ‘Parlamento Mundial de Religiones’. Swamiji es el autor de más de 300 volúmenes y tiene discípulos en todo el mundo, pertenecientes a todas las nacionalidades, religiones y credos. Leer sus trabajos es beber de la Fuente de la Sabiduría Suprema. El 14 de julio de 1963, Swamiji entró en Mahasamadhi.
Después de respirar, la mayor necesidad biológica es la de dormir. La respiración permite que la vida continúe, el sueño provee el intervalo más esencial para la fuerza vital de modo que se pueda llevar a cabo las reparaciones generales del sistema. La respiración conserva la vida, el sueño recupera la energía vital gastada durante la actividad del día. La respiración apunta al poder que vibra en toda la creación, el sueño nos da el indicio de la Realidad serena e inmóvil. La respiración manifiesta la diversidad infinita del fenómeno del mundo, el sueño nos describe la unidad esencial de la existencia. La respiración nos proporciona energía, vitalidad y poder extraídos de la Fuente de Poder (Hiranyagarbha) que nos rodea, el sueño los toma del Atman interior. Así es que los dos actúan como una señal de la inmanencia y la trascendencia del Ser, de la Realidad que mora en el interior y penetra toda la creación, de la unidad que subyace detrás de la multiplicidad, de la Realidad Inmóvil que es a su vez capaz de Movimiento Infinito, el Dios único de quien la respiración y el sueño profundo obtienen sus respectivos poderes. ¡Gloria al Señor! ¡Gloria a Prana Shakti que mantiene el universo! ¡Gloria a Nidra Devi que te arrulla llevándote a la inconsciencia de modo que puedas revitalizarte para el trabajo de mañana!
El sueño profundo provee la pista hacia la Verdad sublime. Proclama en silencio que el Ser es homogéneo y uno, sin segundo. Declara que el Ser está más allá del dolor, que es una masa de Beatitud inalterable. El sueño profundo te dice que todas las experiencias de vigilia (y hasta cierto punto del ensueño) son más o menos dolorosas. Ese placer, esa experiencia homogénea que obtienes durante el sueño profundo, no la puedes lograr con ninguna clase de experiencia mundana. El único defecto del sueño profundo (¡aunque hace toda la diferencia!) es que no estás consciente del Ser. El Turiya Avastha es exactamente lo mismo que el Sushupti Avastha, pero con la vital diferencia de que en Turiya Avastha o Samadhi, eres consciente del Ser. Los otros aspectos que conciernen a la experiencia, son exactamente iguales. En ninguno de los dos estados hay sufrimiento.
Ambas experiencias son homogéneas y comunes a todas las personas. No es así en el caso de las experiencias de vigilia. Los objetos no dan placer uniforme a todos, ni siquiera a la misma persona en todo momento. En verdad, el placer que se obtiene a través de los objetos es dolor solamente.
Toda experiencia que arrastre a la mente hacia afuera, efectuando así una conjunción de la mente y los sentidos, es dolor solamente. Toda experiencia que haga que la mente fluya hacia el interior, hacia el Atman, es verdadero placer. La mente se desconecta de los sentidos y sus objetos solamente en dos estados de conciencia –el estado de sueño profundo y el estado de Samadhi. (Aunque aparentemente la mente no está conectada con los sentidos o sus objetos durante el estado de sueño con ensueño, con la ayuda de las propias Vasanas, ella crea los objetos de ensueño para su propio disfrute y juega con ellos. La mente está despierta durante este estado; en otras palabras, continúa aún en el reino de la diversidad, lejos de su Centro unificado. Un hombre que se sacude en la cama toda la noche, con toda clase de sueños, se despierta cansado y sin alegría, ¡como quien no ha salido del estado de vigilia en absoluto!)
Además, durante el estado de vigilia, la mente está relacionada con los sentidos, ya sea que las experiencias sean aparentemente dolorosas o placenteras. Toma, por ejemplo, la experiencia dolorosa de que se clave una espina en el pie. Lo que sucede es que inmediatamente el sentido en cuestión le grita a la mente: “¡Oh, mente, mira, alguien ha entrado en mí y me está causando dolor!”. La mente corre al lugar, examina la situación y da las órdenes necesarias para que los órganos apropiados saquen la espina. Aquí la mente está muy lejos del Antaratman; en consecuencia, experimentas dolor.
En el caso de una experiencia placentera, el sentido grita de alegría: “¡Oh, mente, mira qué maravilloso es esto!” Esta es una experiencia que no disgusta a los sentidos, les gusta. Así que la mente no corre al lugar. Por el otro lado, la mente observa desde el interior y está feliz de que los sentidos hayan obtenido lo que les gusta. Aún entonces, hay cierto grado de unión de la mente con los sentidos; la mente tiene que darles poder a los sentidos para que disfruten. Si la mente les retira su poder, los sentidos se enfrían y quedan prácticamente sin vida. Por lo tanto, en tales experiencias placenteras también hay una corriente mental hacia el exterior; ambas experiencias agotan el vigor de los sentidos y de la mente. Es por eso que después de las experiencias diarias – ya sean dolorosas o placenteras – el hombre se siente cansado. Desea ir a dormir y gozar de la felicidad verdadera y pura del sueño.
Recuerda esto. Este irresistible deseo de dormir, cuando te sientes cansado y agotado, indica que la verdadera felicidad y el verdadero poder están en el interior. Si los disfrutes sensuales te dieran verdadera felicidad, ¡no dejarías todo para gozar de un sueño profundo! Cuando el sueño se apodera de ti – en otras palabras, cuando los sentidos están cansados y la mente agotada – ni siquiera el plato más delicioso te tienta ni la visión más deleitable te interesa, la música más melodiosa te aburre, el sentido del olfato se pierde y una cama de piedras es tan suave como el colchón más caro. Si la felicidad yaciera en estas cosas, te volverías hacia ellas y no las abandonarías para buscar en el interior.
Si simulas el estado de sueño profundo cuando estás despierto, si eres internamente consciente mientras permaneces completamente muerto para el mundo exterior, gozarás del estado de súper-conciencia del Nirvikalpa Samadhi. El Conocimiento, el Poder y la Felicidad que obtendrás de él son indescriptibles. El sueño es un indicio de ese Estado Supremo y no más.
Hay millones de personas en todo el mundo que no gozan de un buen descanso nocturno, que no pueden disfrutar de un sueño profundo por varias razones dadas en este libro. Se arrastran por la tierra llevando una vida miserable. Tienen una existencia sin alegría. Son presa de diferentes enfermedades y desórdenes nerviosos consecuentes de la falta de sueño. He dado en este libro diversos métodos para su beneficio. He descripto en él tratamientos variados. Siempre deberían adoptarse los tratamientos Naturopáticos y Namopáticos, aún cuando el paciente recurra a alguna otra terapia. La terapia combinada asegura una recuperación rápida.
Te pido que recuerdes que en verdad no te vas a dormir, aunque esa sea la expresión popular. El sueño viene a ti. Tú sólo puedes enviar una invitación al sueño. Puedes prepararte para recibirlo. Puedes crear tales condiciones en ti y en el entorno que tienten al sueño a venir. Eso es todo, no más. Luego tendrás que esperar hasta que el sueño venga a ti.
Esto se debe a que nadie (excepto el Sabio que ha trascendido conscientemente el estado de sueño profundo) sabe exactamente qué es lo que va a dormir… o, en otras palabras, a través de qué puerta entra el sueño. O estás despierto (o soñando – y soñar es sólo otra forma de vigilia) o dormido. Justo cuando te estás por dormir, la luz con cuya ayuda percibes, trabajas y piensas es detectada por el misterioso huésped que entra en tu habitación – el sueño.
Aquí encuentras nuevamente una gran similitud entre el sueño profundo y el Samadhi. No puedes entrar en la Luz del Ser. Mientras “tú” existas, no experimentarás esa Luz. Dios tiene que revelarse ante ti. Sólo puedes pedirle que venga. No puedes saber cómo viene, cuándo viene y a través de qué entrada. Debes mantener todas las puertas abiertas. Debes mantener tu Antahkarana limpio, puro y perspicaz. Cuando Él entre, inmediatamente apagará la pequeña llama ilusoria del intelecto con la cual percibías los fantasmas del fenómeno del mundo. Te perderás en Sus amorosos brazos y perderás tu identidad separada. No puedes conocer a Dios como conoces los objetos. Puedes experimentarlo de una forma misteriosa, como experimentas felicidad durante el sueño profundo. El pequeño instrumento con cuya ayuda analizas tus experiencias de vigilia, el instrumento con el cual percibes y gozas de los objetos – el intelecto – está ausente en ambos estados. Por lo tanto, no sabes cómo te duermes o entras en Samadhi. En ambos casos, sólo puedes enviar una invitación y prepararte.
La mejor invitación es la entrega de uno mismo. Auto-entrega perfecta, total y sin reservas a la Voluntad Divina te posibilitará entrar en Samadhi muy rápidamente, gozar de Bhava Samadhi en un instante y vivir para siempre en Sahaja Avastha. Esta auto-entrega es la única panacea para la enfermedad del insomnio.
¡Que todos ustedes gocen del estado de sueño profundo sin dormir, el Samadhi, por medio de la perfecta auto-entrega y la meditación en el Ser! ¡Que todos ustedes gocen de Jivanmukti Sukha en este mismo nacimiento!
Swami Shivananda
24 de marzo, 1951
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CONTENIDO:
HIMNO AL SUEÑO (03)
Oh, Nidra Shakti,
Tú eres la tierna niñera,
Reconstituyente, suave y refrescante;
Tú eres un bálsamo calmante
Y un tónico en la angustia, el dolor y la pena.
Llévame a Brahman
Y báñame en Beatitud;
Recupera mis nervios y mi cerebro
Y llénalos con fresca energía.
A esa Devi cuya forma es el sueño,
Yo le ofrezco mi humilde reverencia:
Namastasyai namastasyai namastasyai namo namah.
¿QUÉ ES EL SUEÑO? (04)
FILOSOFÍA DEL SUEÑO (05)
NECESIDAD DE DORMIR (06)
EL JIVA DURANTE EL SUEÑO PROFUNDO (07)
DORMIR PARA MANTENER LA SALUD (08)
AYUDAS PRÁCTICAS PARA TENER UN SUEÑO PROFUNDO (09)
10 / BAÑO DE PIES CON MOSTAZA / 11 CIENCIA DE LA RELAJACIÓN
12 RELAJACIÓN FÍSICA
13 RELAJACIÓN MENTAL
14 NO DUERMAS CON TU CABEZA HACIA EL NORTE
15 SUEÑO Y SATTVA / 16 SUEÑO PROFUNDO Y SAMADHI
Sólo entonces tendrás un sueño profundo.
Si predomina Rajas, tendrás un sueño alterado.
No estarás recuperado cuando te levantes a la mañana temprano.
Si estás lleno de Tamas, te sentirás pesado, aletargado y tonto cuando te levantes.
Por lo tanto, medita y practica Japa antes de irte a dormir.
En el sueño profundo, te olvidas del dolor de una herida,
el dolor de la enfermedad, la pena, etc.
La felicidad del sueño profundo no es negativa.
Es en verdad una felicidad positiva.
La gente hace muchas preparaciones
para gozar de la felicidad del sueño profundo,
tales como una cama blanda, almohadas, catre, etc.
La felicidad del sueño profundo es, en verdad, la felicidad el Alma.
Pero hay un velo durante el sueño profundo.
Por lo tanto, el hombre dice, “Yo no conozco nada en sueño profundo”.
En sueño profundo, la felicidad está mezclada con ignorancia.
Si no hay ignorancia o velo,
gozarás de la beatitud del Samadhi.
17 TAPASYA Y TORTURA
18 MONOTONÍA
19 DORMIR A VOLUNTAD
20 HECHOS INTERESANTES ACERCA DEL SUEÑO